jueves, 15 de diciembre de 2016

Diciembre


Es diciembre, hace frío, y sin ti las sábanas ya no huelen a gominola. Están frías, vacías y demasiado rectas. Nadie estira ni retuerce las mantas, pero el frío se cuela inevitablemente en cada poro de mi piel.

Doy una vuelta, y otra, y otra, y no hay ni una sola queja. Pero tampoco nadie que me abrace con la fuerza justa para obligarme a quedarme quieta y hacerme sentir a salvo.

Repaso mentalmente las primeras veces, los últimos días, las frases que no te dije y las que no debí decirte, y sigo sin comprender nada.


Al final quizá tuvieses razón, no soy más que una niña pérdida en mitad del invierno.

                                   

martes, 15 de julio de 2014

Aún no




lunes, 14 de julio de 2014

Incondicionalmente


viernes, 11 de julio de 2014

¿Y tú por qué cuentas historias?

Le gustaba hablar de la vida, del futuro, de las vacaciones, de historias viejas y tontas. Le gustaba pasar horas y horas divagando sobre todo y sobre todos. Ya casi no la recuerdo, no podría definir su cara, su pelo o su forma de cruzar las piernas.

Recuerdo que me gustaba cerrar los ojos cuando ella abría la caja de Pandora y decidía liberar algunas de sus historias. Era como un ritual, preparaba el zumo, las galletas y se sentaba en una vieja mecedora que crujía en los momentos justos, y yo la miraba embobada desde la cama, esperando que algún día esos cuentos hablaran sobre mí.

Me hablaba de las tardes plagadas de plomo, del asesinato de su padre, de su hermana desaparecida, de una vecina a la que le hacía de niñera y un día llegué a conocer en aquel mismo salón plagado de años de historia.

Me hablaba del chocolate y el queso de los italianos, de las medias tintas, de los buenos y de los malos y de los inocentes que fueron divididos en bandos.

Ella se sentaba en aquel pequeño salón, pequeña, enferma, pero siempre sonriente, esperándome con algún regalo que acabo encargando por teléfono cuando ya no le quedaban fuerzas para salir de casa. Supo encontrar pequeñas historias en las que los héroes y las heroínas eran personas pequeñas. Ella, aunque luchando, se fue antes de que yo estuviera preparada para escuchar su última historia.